Este circuito de jornada completa te lleva a descubrir uno de los tesoros costeros de la Región de Los Lagos: la cuenca del río Maullín, donde la naturaleza despliega toda su generosidad en humedales de fama internacional, pueblos con raíces coloniales y playas donde el Pacífico escribe historias de luz y movimiento.
Comienza en **Maullín**, pueblo costero con más de 450 años de historia cuyo nombre mapudungún evoca «salto de agua» o «cascada de lluvia». Aquí, en la ribera norte del río, te espera una plaza con encanto, una iglesia que guarda memoria de siglos, y un mercado de mariscos donde el curanto y los pescados frescos son promesa de sabor genuino. Es el punto de partida perfecto: desayuna con vista al río, recorre sus calles y absorbe el ritmo pausado de la vida costera.
Desde Maullín, te adentras en los **Humedales del río Maullín**, declarados Santuario de la Naturaleza en 2019 y reconocidos como Sitio RAMSAR de relevancia internacional. Estas 8.152 hectáreas conforman un corredor biológico acuático único que conecta los ecosistemas andinos lacustres con el océano. Es aquí donde la magia ocurre: cisnes coscoroba, flamencos y zarapitos llegan en sus migraciones, y un paseo en bote desde las caletas locales te permite navegar entre aguas donde la vida silvestre respira en libertad. La primavera y el verano son temporadas privilegiadas para este encuentro con la fauna alada.
La jornada culmina en la **Desembocadura del río Maullín**, donde 85 kilómetros de recorrido fluvial terminan en un estuario abierto al Pacífico. Aquí, dunas y playas abiertas se despliegan ante un horizonte marino infinito. Los lobos marinos asoman entre las olas, y el atardecer tiñe el cielo de oro y carmesí, creando ese momento irrepetible donde la tierra y el mar dialogan en silencio. Es el cierre perfecto antes de emprender el regreso a Puerto Varas, llevando contigo la sal en la piel y la serenidad en el alma.